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(In)Defensa

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    prensatiroalblanco
  • 24 may
  • 6 min de lectura

Soldados empobrecidos y sin obra social en unas Fuerzas Armadas al límite de su capacidad operativa tras recorte de $49 mil millones



Por Maximiliano Borches 


Resulta imposible pensar la soberanía si los medios para la Defensa Nacional no pueden cumplir con sus funciones básicas, más aún en un contexto de gran volatilidad política global y multiplicidad de escenarios bélicos, y en lo que respecta a los intereses nacionales con la presencia militar/colonial del Reino Unido en nuestras ocupadas Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.

 

En este sentido, el brutal recorte de $48.900 millones (equivalentes a unos 35 millones de dólares), que representa un ajuste del 2,6% en los recursos previstos para el ámbito de la Defensa Nacional dentro del Presupuesto 2026, limita de manera alarmante la capacidad operativa de las golpeadas fuerzas, que se ven obligadas a racionar combustible para tanques, camiones, aeronaves y barcos, profundizando una crisis que se agudizó desde que Javier Milei asumió la presidencia: cada vez más cuarteles sin comida y a oscuras se ven a lo largo y ancho del país como una siniestra pintura de la decadencia. Cada vez más uniformados coinciden en afirmar que su peor momento lo atraviesan bajo la actual gestión de la presidencia nacional, en conjunto con la total incompetencia expuesta por el exministro ( y ahora diputado nacional ) Luis Petri -un cosplay erotizado con las FF.AA- y la preocupante combinación de inutilidad operativa y complacencia política demostrada por el ministro militar de Defensa, Teniente General Carlos Alberto Presti, quien se convirtió en el ejecutor de un ajuste sistemático que no para de degradar la capacidad operativa del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.

 

Además, los recortes prácticamente desarticulan al Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), que pierde 3.300 millones de pesos en equipo militar y de seguridad, al Programa de Logística de la Defensa, que resigna $1.000 millones destinados al mantenimiento y reparación de vehículos, y al Servicio de Hidrografía, con una baja de $1.700 millones en maquinaria y equipo.

 

El nuevo ajuste formó parte de la multimillonaria poda de unos 2.5 billones de pesos que sufrió la administración pública nacional a través de la Decisión Administrativa 20/2026, publicada en el Boletín Oficial el pasado 11 de mayo (ver recuadro con los detalles al final de la nota) De esta manera, el Ministerio de Defensa pierde $6.055 millones, el Ejército $12.622 millones, la Armada $11.820 millones y la Fuerza Aérea (la más perjudicada) otros $16.500 millones. El megarecorte presupuestario afecta programas de alistamiento operacional, logística, sostenimiento y equipamiento de las tres fuerzas, y cancela el crédito externo asignado a uno de los proyectos de adquisición más esperados por la Armada: la incorporación de cuatro helicópteros navales livianos para la Base Naval Puerto Belgrano.

 

Fue en este contexto cuando el pasado domingo 17 de mayo (tras la quita multimillonaria de recursos) el jefe de la Armada Argentina, almirante Juan Carlos Romay, afirmó en su discurso por el Día de la Armada, en la base de Puerto Belgrano (Bahía Blanca) frente al ministro de Defensa Presti, el canciller Pablo Quirno y otras autoridades nacionales, que: “el mar se controla estando en el mar y la ausencia de presencia naval puede traducirse en pérdida de soberanía sobre recursos estratégicos como pesca, energía e infraestructura offshore”, y remarcó que “la disputa geopolítica ya no pasa sólo por cantidad de barcos, sino por capacidad tecnológica, control de información y vigilancia permanente”. A la vez que reclamó mayor inversión militar sostenida, especialmente para el mantenimiento, modernización y actualización tecnológica de buques y sistemas, el fortalecimiento de la industria nacional de defensa para reducir la dependencia externa y garantizar autonomía estratégica, el desarrollo de tecnología de vigilancia marítima, inteligencia, guerra electrónica y ciberseguridad, el incremento de la presencia física de la Armada en el mar frente a buques extranjeros y actividades ilegales en la Zona Económica Exclusiva, y la elaboración de una política marítima de largo plazo, coordinada entre Defensa, Ciencia, Economía y otros organismos del Estado.

Un discurso de inobjetable enojo de la Armada, que choca a las claras con las actuales políticas “libertarias”, y que pide un Estado presente para garantizar la soberanía y capacidades militares.

 

“Exhiben los F-16 como trofeos de marketing político. Aviones de combate volados por pilotos empobrecidos y mantenidos por mecánicos prácticamente en la indigencia, mientras hangares, bases y unidades se deterioran sin mantenimiento adecuado. Una postal perfecta de la incoherencia libertaria que tiene el avergonzarte récord del presupuesto más bajo de la historia”, sentenció el exjefe del Ejército, César Milani, a través de su cuenta de “X”.

 

OSFA: la obra social quebrada con millonarias deudas y el suicidio de un exsoldado que fue abandonado en su tratamiento por cáncer

 

Después de aportar durante casi 60 años a la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), el suboficial mayor Carlos Héctor Velázquez, de 77 años, decidió quitarse la vida en su San Juan natal por falta de cobertura médica en su tratamiento de un cáncer avanzado. Lo había denunciado a través de una carta, cuando tuvo su primer intento de suicidio. “Nunca vi que un presidente y su ministro abandonaran a sus soldados”, escribió Velázquez. “Me sacrifico por no tener atención médica”, dijo en la carta dirigida a Milei y a Presti previo a su suicidio.

 

El presidente de la OSFA, el general de Brigada Sergio Maldonado, renunció luego de conocida la trágica noticia y fue reemplazado por el general de Brigada Pablo Guillermo Plaza. La crisis de la obra social sigue sin encontrar un punto de estabilización ya que arrastra cambios de conducción, reestructuraciones y una transición todavía incompleta desde que el Gobierno decidió dividir el viejo esquema entre la OSFA y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad. El Ministerio de Defensa informó que la deuda de la obra social asciende a más de 248 mil millones de pesos.

 

La política de defensa de la administración de los hermanos Milei presume de importancia por la adjudicación a Dinamarca de viejos caza-bombarderos F-16 que tienen más de cuarenta años de servicio operativo, y por compartir ejercicios militares con los Estados Unidos. Sin embargo, la realidad llana y dura que marca la motosierra fiscal, con unas Fuerzas Armadas en una situación límite en términos operativos, una obra social desfinanciada y destruida en apenas dos años y salarios tan pulverizados por la inflación que muchos soldados dependen para sobrevivir de la única comida diaria que en algunos casos brindan algunos cuarteles, sintetizan la dramática situación que atraviesan las fuerzas, que como muestra de su situación de decadencia, el pasado 20 de mayo se supo que una dependencia del Ejército Argentino ubicada en San Rafael, Mendoza, se vio obligada a abrir una licitación privada para permutar una tonelada de membrillo por repuestos destinados para reparar una camioneta Chevrolet S10 modelo 2.8 TDI STD 4X4 modelo 2010, dependiente de la Dirección de Remonta y Veterinaria del Ejército.

 


Detalles de la Decisión Administrativa 20/2026 que recortó partidas del Presupuesto por $2,5 billones:

-Salud: redujeron $63.021.299.401 de su Presupuesto con impacto en programas de medicamentos, tratamientos oncológicos y organismos sanitarios estratégicos. Según la resolución oficializada este lunes, el mayor ajuste nominal recayó en el programa "Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica", que perdió $20.000 millones.

Entre las medidas de mayor impacto social figura la quita de $5.000 millones en el programa de "Investigación, Prevención, Detección Temprana y Tratamiento del Cáncer", especialmente en ayudas sociales directas para pacientes. También incluyó recortes de $500 millones para prevención de enfermedades transmisibles, $800 millones en programas de VIH, hepatitis, tuberculosis y lepra, y $900 millones en Salud Sexual y Procreación Responsable.

 

-Educación: recortes totales por $78.000 millones, que afectan al Fondo de Compensación Salarial Docente, Plan Nacional de Alfabetización, universidades, programa de Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas y la empresa estatal EDUC.AR S.A, en tanto las becas estudiantiles perdieron más de $559 millones.

 

-Defensa: sufrió una reducción superior a los $48.900 millones en programas de alistamiento operacional de las Fuerzas Armadas. El mayor recorte nominal correspondió a la Fuerza Aérea Argentina, cuyo Programa 16 de alistamiento operativo perdió $16.500.000.000 en bienes de uso y equipos militares. En segundo lugar quedó el Ejército, con un recorte de $12.622.064.540 destinado al equipamiento de transporte, comunicaciones y maquinaria de producción militar. Y la Armada Argentina registró una poda neta de $15.220.000.000 en su alistamiento operativo.

 

-Provincias: el Ejecutivo nacional dispuso un recorte superior a los $970.000 millones sobre provincias y municipios, mediante la eliminación de transferencias directas y la suspensión de obras públicas de saneamiento e infraestructura hídrica.

 

-Ciencia y tecnología: recorte de $900 millones para el diseño y construcción de cuatro satélites; $400 millones menos para “Actividades centrales” de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, y $8763 millones menos para “Formulación y Ejecución de Política en Ciencia y Técnica”.

-Parques Nacionales: recorte de $2.557.311.667 en programas de conservación y administración de áreas protegidas de la Administración de Parques Nacionales.

-Obras viales: se recortaron $502 millones menos para obras en Ruta 3 y $940 millones menos para mantenimiento vial en Buenos Aires.

 

-Infraestuctura: recortes en obras de agua y saneamiento en: Tucumán, Salta, Chubut, Santa Fe, Entre Ríos, Río Negro, Chaco, Catamarca y Santiago del Estero.

 

-Seguridad: recortes por $11,8 millones para el Servicio de Bomberos y en el INDEC el recorte es de $703 millones.

-Acciones para el Uso Racional y Eficiente de la Energía: recorte de $359.497 millones.

 

-Infraestructura para el Desarrollo del Deporte: recorte de $320.671 millones.

-Obra de Repavimentación y Mantenimiento de la Ruta Nacional N° 38, Tramo: Lte. Tucumán / Catamarca - Aguilares, Sección 1: Lte Cata: recorte de $97.104 millones.

 

 

 

 
 
 

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