El Verso
- prensatiroalblanco

- hace 6 días
- 2 min de lectura

por qué pican los peces?
no ven la línea de tanza obstruyendo el sol?
tanto desean nuestro gusano moribundo?
por qué pican?
no hay comida más fácil en el fondo del lecho?
pican por la incertidumbre? por el riesgo?
besan nuestro acero frío para probar el vuelo? la conmoción?
por qué pican los peces? son tontos los peces?
quieren amar?

quiero un trabajo
ocho horas como máximo
y quiero libres los domingos
para meterme en vos
en cualquier hueco que pudiera abrirse en vos
quiero recreos
paréntesis obligatorios
para mirarme las manos
mientras me hago viejo
quiero regresar a la casa
y encontrarme una casa
quiero espacio para leerte
esto lo digo con el pudor de siempre
y soledades para derribarnos las paredes
quiero rincones escondidos
de mensura difícil
y alguna planta que florezca en invierno
tu mano cerca
tu mano soldada a mí
y un pedazo de tierra que elijamos
que podamos fingir que es nuestro
quiero poder pagar el pan
entre tanta cosa suelta
entre tanto rostro impasible
quiero un beso tuyo
antes de que el día acabe
y alguna utopía mejor
más grande que nosotros
que podamos caminar
hacia el futuro.

escuchar la repetición de un gol en la radio
pensar lo inútil, lo oblicuo,
encontrar nieve en la pampa de achala
la primera nevada del mundo,
vadear el río San Guillermo,
admirar una casa, sus corrales, perder la conexión,
vover a amarte en las imágenes,
son perros callejeros, dogos blancos, lunas negras,
universos de tu voz,
escuchar otro gol, y aguardar, ser cautos, tomar el desvío si el camino lo requiere,
tocar la nieve, con temor, tocarla con los ojos,
tocar la nieve como a un canal de placer,
como a un canal de parto,
escuchar otro gol, adivinar la autoría por el grito,
ver el camino ensancharse, crecer hacia sus márgenes, lo que cabe en él es lo que hace fuerzas con sus maquinarias para caber,
lesiona, rompe la simetría,
edifica,
esta cosa es el amor,
un esqueleto temeroso que exponemos,
a la ferocidad de la nieve,
a la felicidad de la nieve,
aplastarla es sencillo, sostenerla es un arte,
ves la tierra enrojecida? la arcilla ayuda en la compactación,
los gigantes se agachan,
abren sus espaldas a nuestro paso,
no somos enanos en sus hombros,
somos nada,
miradas que se enternecen,
miradas desnudas en la ternura
las montañas destellan luego de la fractura,
son piedras con estrellas.
Poemas de Leonardo Vergara, poeta cordobés de Villa Dolores.
En breve publica su próximo poemario.
Selección: Andrea Bruza





Comentarios