Justicia vs. Libertad: el choque de civilizaciones
- prensatiroalblanco

- 17 dic 2025
- 3 Min. de lectura

Por Luis Gotte IV
“La Catolicidad nos da la dignidad; la Hispanidad nos da la identidad y el Justicialismo nos da la herramienta.”
Las élites globales -los grandes fondos financieros, las corporaciones tecnológicas y los foros donde se decide el rumbo del capitalismo mundial- se sienten desafiadas por tres fuerzas que no vienen del mercado, sino de la historia profunda de los pueblos: el Catolicismo, la Hispanidad y el Justicialismo. Las mismas tradiciones que siempre intentaron reducir a Leyenda Negra.
¿Por qué los incomodan? Porque esas élites se sostienen sobre un único valor rector: la libertad entendida como poder concentrado, como movimiento irrestricto del capital, como capacidad de decidir sin pueblo y sin territorio. En cambio, estos tres ejes plantean lo contrario: que no existe libertad sin justicia, que no existe individuo sin comunidad y que no existe desarrollo sin orden moral.
Ahí nace la contradicción civilizatoria: la libertad del mercado contra la justicia de los pueblos.
El Catolicismo enseña que la libertad humana solo es auténtica cuando se ordena al bien y a la dignidad del prójimo. La Hispanidad entiende la libertad como misión cultural y unidad espiritual, no como fragmentación individualista. Y el Justicialismo, síntesis política de nuestra América, afirma que no hay libertad posible si antes no existe justicia social: si el trabajador no vive con dignidad, si la comunidad organizada no equilibra capital y trabajo, si la soberanía económica no se ejerce sin tutelas extranjeras.
Las élites globales atacan estos tres pilares porque quiebran su relato. Ellos hablan de libertad, sí, pero de una libertad vacía: la libertad del dinero para especular, la libertad de las plataformas para vigilar, la libertad de las potencias para imponer políticas. Una libertad con un pueblo amordazado, sin moral y sin responsabilidad. Frente a esa libertad abstracta, nuestras tradiciones levantan la bandera de la justicia concreta: social, cultural, comunitaria.

Esta batalla no es teórica. Se ve en la vida diaria de nuestros pueblos: en la pérdida de soberanía sobre la energía y los alimentos, en la dependencia tecnológica que deja a los municipios sin autonomía, en el endeudamiento que condiciona al Estado, en la desigualdad estructural que convierte la libertad en privilegio para pocos. Allí se expresa la tensión: una libertad que solo sirve a los poderosos contra una justicia que busca servir al pueblo.
No es casual que los foros internacionales etiqueten al peronismo como “populismo”, que acusen al catolicismo de atraso, o que reduzcan la Hispanidad a una caricatura de conquista. Lo hacen porque saben que en esos tres pilares hay una resistencia civilizatoria que no acepta que el mercado sea el nuevo amo.
Como decía Perón: “la verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo.” Ese es el corazón del conflicto. Esa es la disputa del S. XXI.
La pregunta es simple pero decisiva: ¿qué valor debe ordenar el destino de nuestra América? ¿La libertad del capital o la justicia de los pueblos?
El Justicialismo responde con la claridad de siempre: sin justicia, la libertad no es libertad: es dominación.
Por eso el Catolicismo, la Hispanidad y el Justicialismo siguen siendo enemigos para las élites globales: porque exponen su contradicción, porque defienden la dignidad del hombre y de la comunidad, y porque ofrecen a los pueblos de nuestra Patria Grande un camino distinto: refundar la política, la cultura y la economía desde la justicia social.
La batalla no es abstracta. Es la batalla por nuestra tierra, por nuestra identidad y por nuestro futuro.
Y en esa batalla, el peronismo es -y seguirá siendo- la trinchera viva que proclama que no hay libertad más grande que la que nace de la JUSTICIA.
"Sin raíz moral (Catolicidad), sin identidad histórica (Hispanidad), y sin organización del pueblo (Justicialismo), no hay proyecto civilizatorio posible".








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