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Paro en los puertos, 140 buques varados y la defensa de la soberanía logística nacional

  • Foto del escritor: prensatiroalblanco
    prensatiroalblanco
  • 5 ago
  • 4 min de lectura

El conflicto que hoy paraliza Gran Rosario, Bahía Blanca, Quequén y La Plata no es un paro más. Es la colisión entre dos modelos de país sobre el agua por donde sale el 85% de las divisas que necesita la Argentina.



Ali Reza Peralta*


El hecho técnico:¿qué modificó el decreto 690/2026?


El Poder Ejecutivo Nacional dictó el 31 de julio el Decreto 690/2026, que aprueba un nuevo Reglamento de los Servicios de Practicaje y Pilotaje, modificando el régimen base de los Decretos 2694/1991 y 817/1992 y su marco legal superior, la Ley de Navegación N° 20.094.


Hay que entender qué se está desregulando:


Según el Art. 99 de la Ley 20.094, el practicaje constituye un servicio público regulado y controlado por la Autoridad Marítima -la Prefectura Naval Argentina- por razones de seguridad de la navegación. No es un kiosco. Es policía de seguridad.


El sistema argentino distingue tres figuras que el decreto pretende homologar a la baja:


1.Practicaje: Es la conducción técnica del buque en la maniobra de entrada, salida y movimiento dentro de puerto. El práctico toma el mando de la derrota en aguas restringidas. Conoce el viento, la corriente, el calado real del canal, la interacción con remolcadores.


2.Pilotaje: Es la conducción en canales y ríos. En la Hidrovía Paraguay-Paraná, el piloto navega el Canal Emilio Mitre, el Martín García, los pasos críticos de San Lorenzo. Sin él, un buque de 280 metros de eslora y 40.000 toneladas no puede remontar.


3.Baquía: Es el conocimiento ancestral y técnico de la zona fluvial, de los bancos, raigones y variaciones del lecho. Es soberanía aplicada.


Desde 1991 el Estado se retiró y descentralizó el servicio: los prácticos son profesionales habilitados por Prefectura, sin límite de número, contratados libremente por el armador. Prefectura mantiene el poder de policía y debe prestar el servicio donde no haya profesionales o haya comportamientos monopólicos.


¿Qué hace el Decreto 690/2026?



* Elimina el carácter de Zona de Practicaje y Pilotaje Obligatorio en amplios sectores del Río de la Plata y del Paraná.

* Permite que capitanes extranjeros, sin matrícula nacional, reemplacen al práctico argentino acreditando solo "conocimiento de zona y dominio del idioma inglés".

* Eleva los parámetros de eslora y calado a partir de los cuales es obligatorio llevar práctico.

* Desregula el servicio de lanchas de practicaje, permitiendo el uso de embarcaciones deportivas o no clasificadas para embarcar/desembarcar prácticos en navegación, una maniobra de alto riesgo.


La respuesta del sector fue un cese de actividades por tiempo indeterminado. Más de 140 buques quedaron fondeados en rada. Prefectura respondió intimando a 536 profesionales bajo el Art. 99 de la Ley 20.094, con amenaza de sanciones penales.


Se anunció una suspensión del decreto por 30 días para abrir mesa de diálogo. Una tregua frágil.


Perspectivas en clave nacional si el gobierno insiste



Si el Gobierno de Milei insiste con la desregulación sin criterio de soberanía, el costo no será solo sindical. Será estratégico:


1.Pérdida de Soberanía Náutica y Laboral: Permitir que capitanes extranjeros sin habilitación nacional conduzcan buques en aguas jurisdiccionales argentinas es ceder el control de la Vía Navegable Troncal. Es entregar el peaje más importante del país. Ninguna potencia lo hace: para entrar a Rotterdam se exige práctico holandés, para el Mississippi, práctico estadounidense. La formación de un práctico lleva 15 a 20 años de carrera embarcado. No se reemplaza con un curso de inglés. Si se desguaza el padrón de prácticos, Argentina pierde la capacidad de controlar quién entra y qué transporta por su río interior.


2.Riesgo Operacional y Ambiental Inasumible: La Hidrovía no es mar abierto. Es un canal dragado de 34 pies con corrientes cruzadas y 22 pies de calado en bajante. Un error de practicaje en el km 460 de San Lorenzo no es un siniestro menor: es un buque cruzado que bloquea la exportación por 15 días, como el Ever Given en Suez, pero en versión argentina. Con carga de combustible en Bahía Blanca o Quequén, hablamos de desastre ambiental en nuestras costas. Los seguros P&I (Protección e Indemnización) internacionales ya advierten que si se flexibiliza el REGINAVE, subirán las primas para todo buque que recale en Argentina.


3.Falsa Baja de Costos vs. Quebranto Económico Real: El Gobierno argumenta que la lancha de traslado del práctico cuesta USD 2.000 en Buenos Aires contra USD 300 en Valparaíso. Es cierto que hay sobrecostos logísticos. Pero el remedio no puede ser peor que la enfermedad. Cada buque varado pierde USD 50.000 a USD 100.000 diarios por demurrage. Con 140 buques parados, la pérdida diaria supera los USD 7 millones. En plena liquidación de cosecha, paralizar Rosario es paralizar el ingreso de dólares del Banco Central. Ahorrar USD 1.500 por maniobra y perder USD 4,5 millones por día de agroexportación es una ecuación antinacional.


La solución no es desregular, es regular mejor. La Argentina necesita más Estado técnico, no menos. Necesita una Agencia Nacional de Practicaje que audite tarifas con criterio federal, que mantenga el registro abierto y que exija doble dotación de prácticos argentinos en todo convoy que navegue el Paraná.


El río es territorio. Y el practicaje es una de las últimas trincheras de soberanía que nos queda sobre él.


*Director de la Academia del Pensamiento Estratégico y su plataforma comunicacional ApeTv.

 
 
 

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