El Verso


Si yo no estuviera loca
Si yo no estuviera loca…
¿Qué estaría?
¿Muerta?
¿Desaparecida?
Y estar loca…
¿No es una manera-como otra cualquiera-
de desaparecer o de morirse?
Pero no filosofemos…¡ no jodamos!
Si yo no estuviera loca estaría cuerda.
Haciendo la fila
para pagar la luz, el gas, el teléfono.
Haciendo otra fila
para pagar los impuestos.
Estaría mirando los clasificados.
Los informativos.
Estaría soñando
Con ser alta, flaca,rubia
-como las modelos-.
Estaría yendo de Shopping
por ejemplo.
No sé si lo resistiría.
Creo que no sabría que hacer del otro lado.
Poeta nunca he sido, solo un equizoide ametrallando el río...

Sergio Darlin
Qué vamos a hacer
si la sintaxis
si la lingüística,
si la semántica misma.
¡Qué vamos a hacer si duele tanto!
Si la mutilación,
si la cicatriz,
si la secuela.
Si este dolor no cabe en las palabras.
Si tampoco se calma con pastillas.
“…si me pongo a calentar el horno
Para freir el corazón a plazo”
Quiero decir con Darlin si dijese…
Pero ya te has retirado, amado,
Es mejor que no se te moleste.
Pero decíme, por favor, decíme
¿Cómo es la muerte?
Donde empieza
y donde finaliza.
Tal vez me digas que empieza cualquier día…
O quizás ya lo decías
cuando le escribías a la oscura suerte de tu estrella:
“…Qué importa la aparente serenidad de los cementerios,
si la muerte se sufre antes que la muerte
antes de las victoriosas alas de la
muerte..."
Permiso

A veces le doy permiso a mi poesía
de hacerse sútil o bailarina,
de trepar hasta alturas increíbles,
o de seguirle el vuelo a las golondrinas…
Pero, generalmente, mi poesía,
como un animal domesticado,
se queda aquí, entre nosotros…
-entre tu mate extendido y mi mano-
en la tibieza de ese gesto humano,
se encuentra a sus anchas mi poesía.
Y escucha historias,
las tuyas y las mías,
y de eso se nutre mi poesía.
Aunque a veces le doy permiso
para que vuele con las golondrinas,
ella, como un perro fiel, vuelve
y se acomoda
entre tu humanidad y la mía.
A Susana Islas
Poemas: Marisa Wagner. “Soy Marisa Wagner: poeta y loca”.
“Nos amamos una tarde, un cablegrama, algún silencio en primavera”, es el título del poema con el que gana un concurso de poesía en 1997.
En los momentos de lucidez, estando “compensada”, encontró refugio en la escritura de poemas como una forma de vomitar todas aquellas emociones fortísimas que habían detonado en su mente. Y también de denunciar los abusos, los abandonos y las ausencias que tantos otros como ella vivían a diario, más allá de los muros hospitalarios. Así surgió Los Montes de la Loca.
Imágenes: Judith Le Roux nacio en Córdoba, Argentina.
Artista visual, fotógrafa y curadora. Lic. en Diseño Gráfico, Técnica en Fotografía)
y Diplomada en montajes expositivos. Desde 2006 participa en exposiciones
individuales y colectivas en Latinoamérica, Europa, Asia y Africa.
Selección: Andrea E. Bruza
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